Alejandra Pizarnik y el idioma como jaula
Escribía en español, pensaba en francés, soñaba en un idioma que no existe. Murió con treinta y seis años y dejó una obra que parece escrita por alguien que vivió mucho más.
PersonasOcaña, o cómo vivir sin pedir permiso
El pintor de Cantillana que convirtió Las Ramblas en un espacio de libertad. Era anarquista. Era devoto de la Virgen. Las dos cosas al mismo tiempo, sin contradicción aparente, y sin ningún interés en resolverla.
PersonasEsther Ferrer, o el arte que no termina
Nacida en Donostia en 1937, vive en París desde 1973 y sigue trabajando con una actitud que, vista desde fuera, podría confundirse con obstinación.
PersonasVíctor Erice y el derecho a no rodar
Cuatro largometrajes en más de cincuenta años. Un cineasta que aprendió pronto a no filmar cuando no le tocaba y a ocupar el tiempo intermedio en cosas que también contaban.
PersonasRuper Ordorika, el músico de la Banda Pott
En Bilbao, entre 1977 y 1980, seis jóvenes formaron un grupo literario que cambió lo que era posible escribir en euskera. Cinco eran escritores. Uno era músico. Se llamaba Ruper Ordorika.
PersonasFrederic Mompou, un músico de pocas notas
Nació en Barcelona en 1893 y compuso durante décadas sin salirse de un método muy suyo: piezas breves para piano solo, con silencios largos y pocas notas. Escribió una vez que era un hombre de pocas palabras y un músico de pocas notas. La definición le sirvió hasta el final.